La implementación de la primera etapa del programa “Precios Transparentes” fue enrevesada, principalmente por la complejidad de las regulaciones, tanto para los comerciantes como para los consumidores. La idea del Gobierno nacional, de diferenciar en los locales de venta el precio de contado y el precio financiado con tarjeta de crédito, generó en el primer bimestre de este año, una fuerte retracción del consumo. A tal punto que, según comerciantes tucumanos, consultados por DINERO, las ventas pagadas con efectivo se incrementaron en relación a las canceladas con tarjeta, en un mercado que lleva muchos meses contraído a causa de la inflación y de la recesión económica.
Esta semana, la Secretaría de Comercio de la Nación, que conduce Miguel Braun, modificó pautas del programa para transparentar los precios de la economía. En concreto, simplificó las exigencias al permitir que los comercios indiquen sólo el precio de contado, el anticipo para financiar (si lo hubiere), y la cantidad y el monto de cada una de las cuotas para pagar con la tarjeta de crédito. En la medida anterior, los comercios estaban obligados a exhibir en las vidrieras el Costo Financiero Total (CFT), es decir el efecto adicional, que se suma a la tasa de interés, en concepto de las comisiones y de los cargos vigentes al momento de financiar ventas con tarjetas. Este requisito complicó las estrategias de venta, porque obligó a los comerciantes a calcular y a exhibir el CFT, en cada uno de las alternativas de financiación, y desalentó, además, la demanda por parte de los compradores. En suma, afectó aún más el alicaído nivel de consumo en la economía.
El subdirector de Comercio Interior de Tucumán, Hugo Rubio, aclaró que, en virtud de los cambios que se introdujeron en el plan “Precios Transparentes”, los negocios fueron a autorizados a colocar en los carteles de sus productos o servicios el mensaje “sin interés” sólo cuando el precio de contado es sea igual al valor financiado. De este modo, la alternativa es válida, por ejemplo, si un artículo se vende $ 150 de contado y, en el precio financiado con tarjeta, se ofrece a tres cuotas sin interés de $ 50.
Rubio aclaró que los consumidores deben estar alertas para hacer la operación antes de definir la compra. “La multiplicación de la cantidad de cuotas debe dar igual que el precio de contado”, advirtió el funcionario, durante una entrevista con DINERO. En estos casos, para ofrecer un producto en pagos sin interés, el que absorbe el CFT, que permite igualar el precio de contado con el financiado, es el comercio. Sobre este punto, el vicepresidente de la Cámara de Comercio de San Miguel de Tucumán, Miguel Molina, aclaró que, en general, la estrategia de equiparar los valores de contado y financiado es para atraer ventas. “En planes cortos, de tres o seis cuotas, y en montos bajos, los empresarios pueden absorber el CFT, es decir las comisiones y los recargos que aplican las firmas emisoras de tarjetas. Cuando esto sucede, se pueden canalizar mayores ventas”, subrayó el directivo.
No obstante, Molina reconoció que la etapa inicial de “Precios Transparentes”, con regulaciones tan complejas para exhibir el CFT y “con las elevadas multas que regían para los empresarios que no se plegaran, se produjo un shock que frenó la adhesión al plan y, en consecuencia, el consumo”. “Con el tiempo, el Gobierno fue puliendo el programa, porque se dio cuenta no fue benefició a los consumidores ni a los comerciantes. La idea original fue transparentar los precios, bajar los valores de contado y maximizar las ventas. Los objetivos, hasta aquí, no se cumplieron pero no porque la idea fuera mala, sino porque hubo una implementación apresurada y atemorizante para los empresarios, por las multas que se establecían”, observó Molina, consultado por DINERO.
Finalmente, el subsecretario de Comercio y el directivo de la cámara empresaria del sector coincidieron en que, a mediano plazo, puede esperarse un repunte del consumo, una vez que los cambios introducidos en “Precios Transparentes” tengan efecto sobre la economía. “Hay que darle tiempo para que consumidores y comerciantes entiendan cómo funciona. Por suerte, los errores se detectaron en un mes con bajas ventas. Si el plan se hubiera implementado cerca del final del año, los resultados podrían haber sido peores”, concluyó Molina.
> “Sin interés”
Sólo es válido cuando el precio de contado sea igual que el financiado
Los comerciantes pueden utilizar, en los carteles de venta de sus negocios, el mensaje “sin interés” para ofrecer pagos en cuotas, según los cambios que se introdujeron en el plan “Precios Transparentes”. No obstante, la opción sólo tiene valor cuando el precio de contado de un producto, o de un servicio, sea igual que el financiado con tarjeta. Aquí, el consumidor debe multiplicar el valor de las cuotas por la cantidad de pagos. Por ejemplo, si el artículo sale $ 150 de contado, el plan de financiación debe consistir en tres cuotas de $ 50.
> Planes de pago
Activan el “ahora 3” y el “ahora 6” y prorrogan el “ahora 12” y el “Ahora 18”
La Secretaría de Comercio anunció los planes “Ahora 3” y “Ahora 6” para la comprar ropa, calzado y marroquinería nacionales en cuotas sin interés, hasta fin de año. Lo propio hizo con el “Ahora 12” y el “Ahora 18”, que tendrán un interés de hasta el 28% anual. Los rubros incluidos son electrodomésticos, materiales y herramientas para construcción, muebles, bicicletas, motos, turismo, colchones, libros, teléfonos celulares, juguetes, computadoras, neumáticos, accesorios y repuestos para autos y motos e nstrumentos musicales, entre otros.